lunes, 2 de enero de 2012

Cine


El paso de las horas
pasaba desapercibido
desde las ocho
hasta entrada la madrugada

En mi silencio
En el turno solitario
Cuando la rutina
simplemente se cumplía

Enfundado
en mi uniforme
que todo el año
era igual

Solo veía gente
o bien historias que
eran reflejadas
en sus miradas y en su andar

Súbitamente corría
por que sabía
que la puntualidad
tenía que ser cabal

Y así escuchaba
las palabras monótonas
que bien podrían ser
los ruidos de las máquinas

Tarda uno en acostumbrarse
a escuchar
por que nuestros oídos
andan dispersos

Pero toda la mecanización
orquestada fielmente,
produce la armonía
de una grave voz

Aunque el turno
obedeciendo a la nómina
pedía solo un empleado
no estaba solo

Tenía a doce
y si no es que a más,
voces que ejecutaban
con paciencia absoluta

La diversión
que al fin y al cabo
para todos es necesaria
era reproducida fielmente

Conceptos,
música
emociones
todo caía al fin

Así veía
solo a una persona
como yo
en la madrugada de un lunes.

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